Indignación en Buena Vista

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Una multitud, un féretro. Muchos ramos de flores silvestres, muchas caras indignadas, un duelo. Una niña que entre su llanto dice: mi papito no, mi papito no, mi papito no. Una esposa que por ratos llora y por ratos se reconforta. Un papá que aunque no le corren lágrimas sobre sus mejías siente un dolor desgarrador. Unos amigos que lo recuerdan. Una señora que se solidariza con los familiares. Un cementerio que en su seno guarda los restos mortales de un compañero…

De regreso, al que fue su hogar, el frío de la soledad se apodera de los cuerpos vivos. Un cuarto semioscuro solo guardaba restos de velas y la mesa dondeDSC_0052 yacía tendido el cuerpo sin vida del compañero antes de su entierro. La esposa llamó a sus hijos e hijas y cuando los tenía junto a ella con indignación denunció el asesinato de su esposo de manos de la policía y exigió al gobierno que se responsabilice de ella y sus hijos, ya que han quedado desamparados seis infantes inocentes y la humilde mujer de 32 años, cuyo nombre retumba en nuestra mente, María Cruz Cruz.

Este no es un poema ni siquiera se asemeja a esa composición literaria, solamente intenta ser el relato del acto fúnebre del compañero Luis Alfredo Vásquez Cruz de 38 años de edad, asesinado por elementos de las fuerzas policiales del gobierno, el 12 de noviembre de 2014, cuando se encontraba en jurisdicción de Sanarate, El Progreso, junto a otro grupo de campesinos exigiendo la aprobación de leyes a favor de la población en situación de pobreza y pobreza extrema de Guatemala.

Luis había llegado a la ruta hacia el Atlántico a sumarse a otros habitantes organizados que exigian sus derechos, pero el gobierno en lugar de escucharlos y atender sus demandas mandó a la policía a reprimirlos, Vásquez Cruz, recibió un balazo a la altura del pecho izquierdo y otro en la pierna del mismo lado. Esta vez para lavarse las manos el ministro de gobernación Mauricio López Bonilla, militar retirado que “detesta” a los defensores y defensoras de derechos humanos, esperó a que la Corte de Constitucionalidad aprobara, a favor del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras –CACIF-, un amparo en donde indirectamente ordenó a las fuerzas represivas del estado desalojar a los ciudadanos y ciudadanas que salieron a las calles a demandar al Congreso de la República la aprobación de leyes favorables a la población rural y originaria de este país y que dorogue varias normas que atentan contra sus derechos.

DSC_0056El asesinato de Luis Vásquez Cruz reafirma que el CACIF, el Gobierno (conformado por los tres organismos de estado), y los partidos políticos mayoritarios representados en el Congreso de la República están retrocediendo a nuestro país al periodo de la esclavitud, a la época en donde los únicos que tenían derechos y acceso a la justicia eran los dueños. Ellos quieren convertir a la mayoría de guatemaltecos en lacayos y por eso asesinan a aquel hombre o a aquella mujer que demanda justicia o exige respeto a sus derechos.

En este sentido nos reconforta haber escuchado a la población de la comunidad Buena Vista, afirmar que la muerte de Luis Vásquez los motiva a seguir en la lucha en contra de la minería, en la lucha por que se aprueben leyes a su favor como la urgente Ley de Desarrollo RuDSC_0077ral Integral y porque se respeten sus derechos humanos.

Buena Vista, Jalapa una comunidad de almenos 15 mil habitantes. Una población Xinca que vive en situación de pobreza y pobreza extrema. Familias campesinas que viven del maíz, frijol, hortalizas y la fruticultura. Una tierra fértil bañada de manantiales. Un territorio de hombres y mujeres luchadores. Una población que extrañará a Luis Alfredo Vásquez Cruz, pero que ha prometido seguir su ejemplo de lucha y resistencia aunque eso signifique ofrendar su vida.

“Florecerás Guatemala”

Por: JGC

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